El Camino del héroe 3 (El rechazo de la llamada)

Como ya vimos, nuestro héroe fue mostrado en su cosmos ordinario, en su estado inalterado, viviendo su vida como el más común de los seres de su mundo; y después asistimos al primer llamado que se le hizo para que afrontara la aventura que lo llevaría a convertirse en un ser especial, diferente, pero… ¿y si eso no es lo que él quiere?, ¿si eso lo llena de dudas?, ¿si no se cree a la altura de las circunstancias?

Y es que eso es justamente lo que sucede, porque nadie llega a convertirse en héroe sin sufrir antes las consecuencias de su osadía, de enfrentarse a circunstancias aterradoras, las mismas que hacen que la mayoría prefiera simplemente seguir sometidos a las reglas de su entorno, ya que al fin y al cabo le permiten sobrevivir sin mayor esfuerzo, aunque ello implique la mediocridad de una existencia sin sentido, sin metas, y por ende sin logros, pero con una comodidad sin sobresaltos.

Es por eso que ante el llamado de la aventura la respuesta casi inmediata y justificada sea la del rechazo, porque nuestro héroe, todavía uno más de su entorno, se pregunta si se justifica el arriesgarlo todo, incluso su vida, por conseguir algo que quizás ni siquiera sea valorado en su justa medida, así que creará evasivas y distracciones, inventará excusas que no lo hagan ver (ante los demás y ante él mismo), como un cobarde, así que “conectará la tele en busca de una nueva quimera y se dirá que tal vez mañana se ponga en marcha”.

Aventurarse es adentrarse en un territorio desconocido e incierto, es dejar la tranquilidad de la rutina, es dejarse arrastrar al descubrimiento de lugares, de cosas, e incluso de nosotros mismos para encontrar al final resultados que tal vez no nos esperábamos y que no queríamos hallar. Eso da miedo, y no es para menos.

Pero para llegar a convertirse en héroe lo primero que debemos enfrentar son nuestros propios miedos, porque sólo a partir de allí nuestro espíritu se verá fortalecido y podrá enfrentar con relativo éxito las guerras que se avecinan.

Esta es la etapa de la duda, pero que debe ser superada, como todas las siguientes, para llegar a conseguir el elixir de la gloria, la que lo eleve por encima de los demás, que lo haga único, y él lo sabe, pero solo no podrá dar el paso, y es allí donde emerge la figura que lo hará tomar al fin la decisión definitiva de agarrar la rienda y enfrentarse a lo que la aventura le depare, pero esa figura y sus implicaciones son parte de la cuarta etapa que veremos más adelante.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Cada artículo está mejor que el anterior, muchas gracias por haberlos compartido!

Martín Armenta dijo...

Gracias a ti por tus palabras

Mabel V. Gracia Díaz dijo...

Hola, Martín

Un conocido me comentó sobre 'El Camino del Héroe' para ayudarme con la historia que estoy creando, y buscando por internet me encontré con tu blog. Me he leído con mucha atención las tres entradas que tienes sobre el tema, y quería agradecerte por exponer tan claramente de qué se trata cada una, claramente me han servido mucho. Me quedo esperando las siguente!
Un saludo!!