El camino del héroe 2 (La llamada de la aventura)

Como ya vimos en la primera etapa del camino de nuestro héroe, quien en realidad y mirado en su justa medida en ella aún no ha comenzado a andar ese camino sino que simplemente se ha mostrado su estado actual, su presente, el estado inalterado de su mundo, es decir, que sólo hemos establecido las condiciones y las circunstancias, tanto físicas como emocionales que se van a ver alteradas como consecuencia del paso siguiente, vamos a ver entonces cuál es ese paso, al que se le conoce como "la llamada de la aventura".

Es aquí donde el héroe realmente comienza su camino, donde por primera vez se verá enfrentado a tomar una decisión, y es así como a esta etapa la podemos encontrar o identificar con diferentes nombres tales como el desencadenante, el hecho que propicia la acción, el catalizador o el incidente de iniciación; pero como se le quiera llamar su objetivo siempre es el mismo: el de crear la acción necesaria para que la historia comienza a rodar.

Ahora, esa llamada puede ser de dos tipos: interna o externa. La más utilizada es la llamada externa, la cual es ejercida por un personaje que desempeña la función de Heraldo, un personaje que obliga al héroe a salir del mundo idílico en el que se encontraba, y quien a su vez puede ejercer un rol positivo, negativo o neutral, dependiendo de si su tarea es la de simplemente entregar un mensaje o una invitación, o si por el contrario representa un desafío o un reto que obliga a nuestro héroe a tomar partido.

Otra variación de esta llamada está dada por un evento ajeno tanto al héroe como a cualquier otro personaje de la historia, ya que puede ser la manifestación de un fenómeno natural o de una condición similar, y se le conoce justamente como la llamada por un accidente.

La otra es la llamada interna, es “el despertar del yo” según la definición de Campbell. Es la necesidad imperiosa que siente el héroe de encontrarle respuesta a sus dudas, es la fuerza que le impulsa a buscar sus verdades, a vencer sus miedos y frustraciones, a dejar la comodidad de lo establecido por buscar el renacer de su propia personalidad. Esta es, para mí, la llamada más auténtica y más profunda que puede recibir cualquier héroe.

Como hemos visto, la llamada de la aventura se puede dar entonces de tres formas diferentes:

1. Por voluntad propia.
2. Por un agente externo (un Heraldo) que puede ser benigno o maligno.
3. Por un accidente.

Muy bien, la llamada ha sido hecha, ahora sólo nos resta saber si nuestro héroe la acepta o no, pero eso lo veremos en nuestra próxima nota.

También me gustaría saber tu opinión sobre este tema, ¿por qué no dejas tu comentario?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola,

muchas gracias por tomarte el tiempo para elaborar éstos valiosos textos.

Martín Armenta dijo...

Gracias a ti por leer estos humildes apuntes y, sobre todo, por tomarte el trabajo de dejarme tu comentario. Gracias

Unknown dijo...

Hola, mucho tiempo después de publicado alguien más lo lee y lo agradece. Saludos

Unknown dijo...

Algún tiempo después alguien más te lo agradece. Saludos

Martín Armenta dijo...

Muchas gracias, de verdad.