La razón de mi ausencia

A veces, cuando las ideas no vienen, cuando parece que la mente no quiere acompañarte en la aventura de la escritura, en ese hermoso y doloroso camino de crear ambientes, situaciones y juegos interactivos entre tú y tus lectores, lo mejor es detenerse, pensar en otra cosa, hacer algo diferente y volver después, con la mente y el espíritu dispuestos a darlo todo de sí.

He hecho una pausa larga en este blog, y ya es hora de decirles el porqué, porque ustedes, los que me han seguido en este espacio que nos une, y por lo cual les agradezco siempre, merecen saberlo. La razón, aunque sencilla, tal vez no justifique mis repetidas ausencias, porque a pesar de ser la mayor aventura en la que me he embarcado hasta hoy, podría haber sacado el tiempo para escribir unas notas y estar más tiempo con ustedes, pero ya lo pasado es pasado y no vale la pena permanecer en él sino mirar al futuro y retomar las riendas, así que hoy he de decirles eso que tanto me alejó.

Este es un espacio para hablar de narraciones, de cómo escribir, de esos pequeños y nada nuevos “truquillos” que nos pueden llevar de una mejor manera a escribir eso que siempre hemos querido contar, y la verdad es que de nada valdrían todos ellos si yo mismo no los ponía en práctica y me daba a mí mismo la oportunidad de utilizarlos, de poder llegar a todos ustedes y a todo aquel que también quiera leer lo que yo humildemente les ofrezca, y por ello me decidí al fin a escribir, aunque mejor sería decir que me decidí a mostrar mis escritos, y me embarqué en la aventura de desarrollar mi primera historia.

Así es, esa era la razón de mi ausencia del blog: ¡Estaba escribiendo mi primera novela!

Es una emoción indescriptible, los que me llevan delantera lo saben, y los que vienen detrás lo sabrán. Pronto les contaré más, por ahora sólo puedo gritar y saltar de contento y contárselos así a ustedes, mis fieles y queridos lectores y seguidores, y prometerles que me tendrán más seguido por estos lares.

Un abrazo, mil felicidades, y me gustaría saber cuántos de ustedes van delante de mí en esta aventura y cuántos están ya en el camino.

2 comentarios:

Laura Jiménez dijo...

Yo voy detrás y espero saberlo prontamente. A veces la vida nos pone en situaciones similares con otros para que podamos ver que no importa el momento, siempre somos capaces de encontrar gusto en diferentes cosas. ¡Siempre adelante!

Martín Armenta dijo...

Tienes razón, mucha suerte en tu camino, espero leer muy pronto tus escritos y... ¡Siempre adelante!