Infertilidad campesina

Este chiste nos lo mandó Malina, una gran amiga, creadora y moderadora del Grupo Uniblog, un gran grupo del que me enorgullezco de pertencer. El chiste que me atrevo a publicar gracias a su gentil permiso, y que espero que les guste por cuanto su "valor" radica en el particular manejo del lenguaje, es el siguiente:

"Fíjese su mercé que juimos al dotor y le dije:

Mire dotor, es que tenemos un problema, mi mujer y yo queremos tener condescendencia y no podemos, pero no sabemos si es porque yo soy omnipotente o mi mujer es histérica. Desdiantes juimos a otro dotor y nos dijo que mi mujer tenía la vajilla rota y la emperatriz subida, y como además la operaron de la basílica, no sabemos si eso tiene algo que ver.

A mi desdiace años mi operaron de la protesta y a lo mejor eso me dejó escuelas en el cuerpo.

Nos dijeron que juéramos con otro dotor que vivía en la capital, que dizque era muy güeno. Con dicirle que en la consulta tenia dos teles conetaos a una antena paranoica. En esa consulta, a mi mujer le hicieron una coreografía y el dotor nos dijo que no veía nada raro y nos recomendó que hiciéramos el cojito a diario.

Entonces 15 días ella y 15 días yo estuvimos haciendo el cojito, pero nada.

Nos juimos a otro dotor que nos dijo que hiciéramos vida marítima mas seguido. Y nos juimos puallá pa la costa y en toas las playas hicimos vida marítima, pero, pos nada. Además, a lo mejor eso ha injluido.

Mas bien yo lo que creo es que mi mujer es frigorífica, porque nunca llega al orégano, pero ella dice quesqué lo que yo tengo es un problema de especulación atroz.

¿Vusté que cree?"

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