Un homenaje a Raúl Gómez Jattin

Raúl Gómez Jattin

Príncipe del Valle del Sinú

Le quiero dar las gracias públicamente a mi gran amigo Rafael Cardozo, quien me hizo llegar este pequeño homenaje que él le escribió a Raúl, uno de los grandes poetas que ha dado Colombia.

Rafa es uno de los amigos que me llamaron y me dijeron que contara con algunas notas suyas para enriquecer este humilde blog con sus aportes. A él y a todos les estoy muy agradecido, porque con ello compruebo que estas pequeñas semillas van dando sus frutos poco a poco.

Sin más, aquí están las sentidas y profundas palabras de Rafael, antecedidas por un poema de Raúl que el mismo Rafa me envió.

EL DIOS QUE ADORA

Soy un dios en mi pueblo y mi valle
No porque me adoren Sino porque yo lo hago
Porque me inclino ante quien me regala
unas granadillas o una sonrisa de su heredad
O porque voy donde sus habitantes recios
a mendigar una moneda o una camisa y me la dan
Porque vigilo el cielo con ojos de gavilán
y lo nombro en mis versos Porque soy solo
Porque dormí siete meces en una mecedora
y cinco en las aceras de una ciudad
Porque a la riqueza miro de perfil
mas no con odio Porque amo a quien ama
Porque se cultivar naranjos y vegetales
aun en la canícula Porque tengo un compadre
a quien le bautice todos los hijos y el matrimonio
Porque no soy bueno de una manera conocida
Porque amo los pájaros y la lluvia y su intemperie
que me lava el alma Porque nací en mayo
Porque mi madre me abandono cuando

precisamente

mas la necesitaba Porque cuando estoy enfermo
voy al hospital de caridad Porque sobretodo
respeto solo al que lo hace conmigo Al que trabaja
cada dia un pan amargo y solitario y disputado
como estos versos míos que le robo a la muerte

Raúl Gómez Jattin.
Nació en Colombia en la ciudad de Cartagena el 31 de mayo de 1945 y se crió en Cereté Córdoba a la orilla del rió Sinú. La fatalidad lo persiguió encarnizada. Raúl Gómez Jattin fue un elegido de los dioses, quienes lo dotaron de talento, gracia y encanto. Su mayor placer fue el desbordamiento íntegro del ser.

El destino no se compadeció con él y lo arrojó sin consideración, como loco y mendigo, a la calle y a la ruina. ¡Lamentable tragedia la vida de Raúl Gómez Jattin! ¡Su muerte horrible desenlace! Murió al amanecer del 23 de mayo de 1997 cuando un carro fantasma lo mato en una céntrica y peligrosa avenida de su ciudad natal.

Su vida, rica en pasión y poesía, fue la de uno de esos ilustres desventurados que vino a hacer en este bajo mundo el rudo aprendizaje del genio entre las almas inferiores.

A su tormentoso paso por este mundo lo sobrevive su poesía que disfruto, admiro y celebro, y por su poesía escribo estas palabras a manera de homenaje para Raúl Gómez Jattin, un Caribe que me llena de orgullo y a quien no tuve el gusto ni el susto de conocer como dice el escritor Heriberto Fiorillo en su libro Arde Raúl.

Raúl Gómez Jattin fue bendecido por los dioses… y ellos mismos lo enloquecieron… y lo destruyeron… pero no lo desaparecieron, porque el fuego de la poesía no se apaga con la muerte.

Rafael Cardozo Jiménez.

2 comentarios:

Nelson Diaz dijo...

Excelente la iniciativa reflejada en tu blog amigo, te felicito.
Exitos

Martín Armenta dijo...

Gracias Nelson, siempre es bueno saber que lo que hacemos toca a los demás.
Éxitos para ti también.