El fin justifica los medios

Cuando a finales de los años 40 se emitió por primera vez una señal de algo que se llamó Televisión, hija de la radio y el cine, nadie supo hasta dónde llegarían sus pasos.

En ese entonces La Radio era ya madura, reina y señora del espacio electromagnético, El Cine ya tenía sus bases construidas y se desarrollaba cada día más buscando su propio espacio pero... ¿Y la Televisión? Nada, ahí empezando, pero para dónde, para qué. Los llamados "Medios de Comunicación", y digo llamados porque últimamente este apelativo está empezando a ser rebatido, surgieron de un afán científico por dominar y transformar el sonido y la imagen para poder llegar a otros a informarles, contarles, decirles cosas. Ese primer objetivo se cumplió a la perfección pero... informar, contar, decir cosas, ¿cuáles cosas?

Cuando el objetivo meramente científico se cumplió, sus consecuencias sociales "pidieron pista" y empezaron a reclamar un objetivo específico también para ellas, fue entonces cuando los estudiosos empezaron a buscarle un propósito a esa herramienta maravillosa de información y entretenimiento; Pero a la par de ellos también comenzaron otros, los "comerciantes", y desde entonces los unos y los otros reclaman para sí el beneficio de la "caja mágica", solo que no se han dado cuenta de que ese hermoso instrumento necesita de todos para vivir, que solo cuando ambos se pongan de acuerdo se logrará el equilibrio esencial y fundamental para que ese invento científico sea realmente el rey de los medios.

Medio, que según el Pequeño Larousse (mi diccionario favorito) es, entre otras cosas: "Circunstancia o personas entre las que se vive // Conjunto de circunstancias o condiciones físicas y químicas exteriores a un ser vivo y que influyen en el desarrollo y en las actividades fisiológicas del mismo // Caudal, fortuna, bienes // Dícese de lo que es común o que tiene las características propias de una comunidad //…". ¿Le parece que alguna de estas definiciones se puede aplicar al "medio" de comunicación que es la Televisión?, Porque si no se ajustan a lo que usted busca le tengo dos más tomadas de la misma sección: "Cualquiera de las substancias utilizadas para el cultivo de bacterias u otros organismos // Diligencia que tiene por objeto la consecución de un fin // …".

¿Cuál de las dos prefiere? Temeroso, espero que opte por la segunda, y digo temeroso porque todo depende del fin que usted quiera conseguir. Ahora bien, ¿por qué no unimos su objetivo con el mío?, cualquiera que ellos sean, y simplemente tratamos de conseguir una televisión más justa, equitativa y viva.

Justa en la medida en que utilice el poder que tiene, no sólo para vender, sino también para brindar algo más profundo a la conciencia y al espíritu del ser humano.

Equitativa para que les dé a todos las mismas oportunidades de educación, información, entretenimiento, vanalidad, risa y llanto que todos necesitamos y que merecemos por igual sin importar la franja a la que las estadísticas del rating y el mercadeo nos marginen.

Viva para que comprenda de una vez por todas que no es un simple electrodoméstico que ocupa un rincón de la casa sino que ya es, y siempre lo ha sido pese a todo, un miembro más de la familia; un ser que influye en las opiniones, las relaciones y el intercambio de ideas, sensaciones y pensamientos de cada uno de nosotros, de todos nosotros, y que por ello no es nuestra enemiga ni la intrusa que entra en nuestros hogares a robarse nuestra intimidad y nuestra relación de pareja y de familia, porque precisamente en la medida en que TODOS entendamos lo maravilloso que puede llegar a ser y dejemos la mezquindad y la disputa entre el mercadeo, las franjas, el rating, la cultura o la incultura, lo bueno y lo malo y nos entreguemos de lleno a ella en cuerpo y espíritu sabremos degustarla como se degusta un buen vino, como se disfruta un atardecer, un buen cuadro o hasta un día de sol: con una sencilla sencillez. Pero esto sólo se logrará cuando la hagamos como se hace un buen vino, un atardecer, un buen cuadro o hasta un día de sol: con grandeza, sin roñosería. Sólo me resta decir, para concluir nuestra charla por el día de hoy, y ya que hablamos de medios, que el objetivo, o mejor dicho, "El fin… justifica los medios".

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