Misomba

Hoy quiero hacer un homenaje, de los muchos que he de hacerle a ella, a mi madre, en el recuadro de los cuatro costados de este pequeño espacio. Espero que a ustedes, como a mí, los deleiten sus palabras.

"Me gustas mucho idioma castellano,
eres de la expresión un gran tesoro.
Por mal que se te exprese, eres galano,
y sin importarte la voz, eres sonoro.

Pero es mi amor para otro idioma,
otra lengua, otra expresión, otro sonido.
Ese que sin piedad has perseguido
por pantanos, por valles y por lomas.

Ese que quiero es tan puro y misterioso
como el beso que el mar deja en la playa,
de voz de arena blanca que él acalla
con su rugido amargo y pavoroso.

Quiero al idioma de las altas cumbres
que habla al sol, al cielo y a la nube,
con la voz que del abismo sube
cual incienso derramado en lumbre.

Quiero hablar el idioma de los llanos,
el que habla el riachuelo y la laguna,
el que habla la iguana,
la tórtola y el puma,
el idioma que se escribe con las manos.

Quiero ese idioma del indio americano,
porque por él volvió tabú a Socomba
el gran Manitú, y le regaló a Misomba
para que jamás lo vencieras Castellano.

Es el idioma de mis indios el que quiero,
porque lo hablan el valle y los abismos,
porque sus versos son los mismos
que riman los bosques y el lucero.

Porque es el grito que pidió venganza
por la garganta febril de la Gaitana,
que volvió cascada a Tequendama
y en la Tota se volvió añoranza.

Porque es el verbo de mi indio americano
el que conjugan las almas de las cosas,
y como gene en el vientre de una rosa
vino a limpiar el corazón humano".

Un poema de Alicia Armenta (Reservados todos los derechos de autor).

Recuerdos de infancia

Antes de empezar a escribir esta columna tuve en mente otra propuesta para ella; pero cuando estuve sentado frente a la página en blanco de la pantalla de mi computador, en ese momento eterno donde se busca la primera palabra, esa frase que desencadene la idea que queremos compartir, me pregunté ¿por qué estaba yo allí?, ¿Por qué mi vida, después de tantos avatares, había encausado sus esfuerzos hacia el cine y la televisión? Y, como en una gastada película de ficción, retrocedí en el tiempo.

Contaría yo con escasos ocho años de edad cuando tuve mi primer contacto con la televisión. En mi pueblo, en ese entonces un pequeño caserío que contaba con unas cuantas casas repartidas en desorden alrededor de una nueva estación de trenes que parecía prometer a sus vecinos un futuro tan sólido como aquellas locomotoras que día a día nos visitaban; no había luz eléctrica, salvo, claro, la que ofrecía la planta eléctrica de la estación. Pero mi casa estaba lejos de ella.

Pero un día, ¡oh glorioso día!, a la casa de los vecinos llegó un nuevo huésped, ¡Un televisor! Y era un televisor que con solo conectarlo a la batería del camión de mi vecino se podía encender... y se podía ver televisión.

Desde ese día mi concepto de la vida cambió, porque desde ese momento supe, inconscientemente, que esa pequeña caja que mostraba unas imágenes en blanco y negro sería la ventana que me enseñaría por mucho tiempo la verdad sobre un mundo que yo no conocía y que a pesar de estar tan lejos yo lo tenía tarde a tarde, después de hacer mis deberes escolares, al alcance de la mano con solo conectar una caja mágica a los dos bornes gastados de la batería del camión de mi vecino.

¿Cómo no sonreír con un dejo de melancolía cuando nuestros recuerdos llegan a "Plaza Sésamo" (o Barrio Sésamo) y reviven un: "Oye Enrique (Epi), no puedo dormir", y vemos a Archivaldo tratando de recordarnos, al borde del agotamiento físico, lo que es "cerca... lejos"? ¡¿Cómo no hacerlo?!

¿Cómo no recordar nuestros sueños de aventuras fantásticas piloteando un "Mark 5" al lado de Meteoro (de moda otra vez por estos días), o manejar a la perfección las lunas justicieras del Capitán Centella, o tener bajo la piscina de nuestra casa (aquellos que pudieran tenerla) al primer robot gigante que pudiéramos controlar desde su interior e ir por el mundo combatiendo el mal con nuestro "Mazinger Z", y luego saber que fuimos los pioneros de la moderna zaga de "Transformers" y los "Power Rangers" (descendientes directos de "Ultraman")?

¡Ah!, y no piensen que he olvidado a Los Super Amigos, Viaje al Fondo del Mar, Tierra de Gigantes, y muchos más que invadieron la fantasía de millones de niños latinoamericanos que como yo, conocieron el mundo (sus virtudes y maldades) a través de ellos.

Esos son mis recuerdos y, aunque los amo, quisiera que fueran diferentes.

Quisiera poder acordarme de más Plazas Sésamo y menos de Mazinger Zetas, "Santos" y "Blue Demons". Quisiera tener en mi memoria más recuerdos de programas hechos pensando en mí como niño, pero no solo como al niño que hay que darle productos que inciten su afán de aventura reflejada en la violencia, sino que exploten esa necesidad de aventura con algo más creativo y original.

Al llegar a estas reflexiones creo que debo hacer dos aclaraciones.

Primero; no estoy entrando, ni quiero hacerlo, en el trillado tema de la violencia en televisión, ni mucho menos pretendo seguir azuzando el fuego "psicológico" y retórico de si el niño es violento porque así es la televisión o de si la televisión es violenta porque así lo pide el niño. Pero sí creo que todos, los que hacemos televisión y los que no, los que viven de la televisión y los que viven con ella, debemos pensar seriamente en nuestros niños. Por una parte creo que la necesidad de hacer programas infantiles con un alto grado de violencia (y hablo de la violencia por la violencia, de la violencia sin justificación educativa, aunque esta se presente pocas veces) buscando un mayor grado de "Rating" o Pauta Publicitaria es estúpido. Estúpido porque los niños no son estúpidos; y ese es el primer error en el que caemos los adultos, creemos que los infantes prefieren los programas de "acción" a los educativos y culturales, basados en la propuesta violenta de los primeros, y no nos damos cuenta de que precisamente lo que buscan ellos es "acción". Acción, independientemente de la forma que tenga... y es que los espacios educativos y culturales que les vendemos dan grima (si nos dan sueño a nosotros, que somos menos hiperactivos...). Qué poco creemos en nuestros propios hijos. Aunque se nos llene la boca diciendo lo mucho que les ofrecemos, son pocos los que en verdad se preocupan por darles lo que necesitan y esperan, porque creemos que no son lo suficientemente "inteligentes" o "maduros" aún. Por eso llegan a la madurez tan biches.

Y, segundo; cuán grande es el poder de la televisión y qué poco lo sabemos utilizar. Recurran, como lo he hecho hoy, a sus memorias, y busquen lo bueno y lo malo de lo que han visto. ¿No les gustaría que fuera diferente?, Y conste que no he dicho mejor, he dicho diferente. ¿No les hubiera gustado ser tratados como "adultos"?, ¿Como personas con un alto sentido de responsabilidad y capacidad de captación de la vida, de la realidad de su entorno, del mundo, a pesar de que sus cerebros cabrían aún en un cuerpecito que apenas si alcanzaría los 1,20 mts? Yo creo que sí.

Por último, quiero decir que no he buscado levantar ampollas ni crear controversia, solo he manifestado un sentimiento sobre la relación existente entre la Televisión como medio de formación cultural - o el desperdicio de ella como tal - y nuestros niños como principales consumidores de las maravillas - o las basuras - que les demos a través de ella.

Ni ampollas ni controversia; pero, si alguno de ustedes reflexiona en ello, bienvenido, ya somos dos. Tal vez algún día seamos más, así lo espero, por el bien de nuestros hijos.

No quiero despedirme sin antes darles la bienvenida a este nuevo espacio, agradeciéndoles su visita y deseando que entre todos hagamos de este blog un medio de expresión cada vez más grande.

Porque cada nueva entrega sea mejor, ¡SALUD!

La Gota

La gota, mas que golpear su rostro, se posó suavemente, como queriendo besarla, luego bajó lentamente por su mejilla, acariciándola, buscando un asidero para aferrarse a ella, para no caer...

María empezó a cruzar la calle, pensó en aligerar la marcha porque aquel viento que empezaba a soplar más fuerte y aquella gota que le dio en la cara eran el presagio de la tormenta que se avecinaba; pero al momento se detuvo, justo en medio de la calle, y miró al cielo. Las nubes venían del este, se veían fuertes, espesas, arrasando con las pocas estrellas que tímidamente se esforzaban por sobrevivir para conservar las ilusiones de aquellos, cada vez menos, taciturnos y soñadores que aún veían en ellas el modelo de inspiración y de esperanza que los ayudara a enfrentar el nuevo día con la fortaleza necesaria para poder subsistir. María sonrió con nostalgia recordando cuando de niña subía a la azotea del edificio, cobija en mano, para dormirse mirando las estrellas después de contarles de sus hazañas amorosas con príncipes imaginarios que la mayoría de las veces le impedían concentrarse en sus deberes, y con tristeza se dio cuenta de que hacia mucho tiempo aquellos sueños e ilusiones ya no hacían parte de ella ¿desde cuándo?, era mejor no saberlo; era mejor no enterarse desde hacía cuánto su madurez le había robado su derecho de soñar. Las miró por última vez y quiso hacerles saber de su gratitud por guardar sus confidencias, pero sólo pudo pedirles perdón por no cumplir la promesa de realizar aquellos sueños. La última estrella pareció decirle adiós con un destello blanco-cálido antes de desaparecer bajo la espesa capa de nubes negras que hicieron invisible el firmamento a esa hora de la noche, y empezó a caminar lentamente; después de todo, ¿para qué la prisa?

María. Tal vez el día que la bautizaron no supieron cuán bien encajaría ese nombre con ella. María; la pura y casta, la buena hija, la buena hermana, la niña ejemplo. Esa María caminaba ahora mismo los pasos de su propio calvario, un calvario ilógico que nunca debió comenzar pero que la sociedad "justa y de buenas costumbres" le infligió por castigo aún sin darse por enterada; porque nadie sabia nada, excepto ella y él.

¿No será que todos somos culpables del dolor de los demás y simplemente miramos a otra parte para evitar responsabilidades?

... La gota sintió una extraña sensación, amarga, y al mismo tiempo se sintió crecer. Miró a su alrededor buscando a la compañera que vino a sumársele en el festín de aquella noche, pero no vio a nadie. Extrañada buscó la causa de su nuevo estado y se dio cuenta de que aquel sabor y su acrecentamiento eran producidos por una lágrima de su anfitriona. Era una lágrima pura, llena hasta lo más profundo de la mismísima quintaesencia del dolor de su dueña. Y la gota se sintió rara, se sintió bien y se dio cuenta de que el dolor y el llanto, cuando son del alma, nos hacen crecer, y desde allí y por siempre seremos únicos. Porque una gota como ella no habría dos...

El fogonazo de un relámpago barrió por un segundo la oscuridad, pero a María le pareció eterno; y sonrió. Recordó aquella otra noche, tan igual y tan distinta. Tan igual por ser tan noche y tan distinta por ser tan negra. Pensó en Miguel, tan guapo, tan lleno de vida, tan suyo. Una contracción involuntaria de sus pulmones la dejó un momento sin respiración, y un nudo en la garganta le cambió la risa por un gesto extraño y se detuvo otra vez. ¿Debía hacer lo que iba a hacer?, ¿debía?; eso era lo más injusto. ¿Por qué carajos tenía que hacerlo, no era acaso la ley de Dios la de crear la vida por amor? Por amor. ¿Qué decadente humano era capaz de pregonarle a ella lo que se debía hacer por amor; de decirle siquiera qué pendejada era el amor?, porque si algo conocía ella era el bendito amor. Cuántas veces le dijo que lo amaba, y cada vez se sentía más llena, mas dichosa, más henchida de Dios.

Dios, ¿por qué será que nunca lo queremos recordar para saludarlo; bueno, después de todo para qué?, pero es el primero al que llamamos cuando necesitamos de alguien en quien confiar de verdad, y eso fue lo que hizo María. Miró de nuevo al cielo, y en una oración de verdad, rogó: "Dios mío, no me dejes caer ahora, ayúdame... ¿dime qué debo hacer?".

Pero no vio nada. Todo estaba tan negro y tan solo como su alma, y sonrió, de la manera más dulce que podemos sonreír de melancolía, angustia y desolación; porque se dio cuenta de que la noche era suya, porque la noche lloraba, sufría y se reía como ella, con ella, y le dio las gracias por su apoyo. Respiró profunda, tranquilamente, y reinició la marcha; esta vez lentamente, muy lentamente, de todos modos ya estaba cerca y tal vez no quería llegar tan pronto, tal vez no quería llegar...

...La gota resbaló un poco y volvió a sentir miedo de caer, era un miedo irracional porque sabía que por ley natural su destino era el fango, pero se resistió a pensar en lo natural, en el destino predeterminado; porque después de todo ella no era una gota normal, porque ahora era una gota lagrimera y eso la hacía diferente, porque al conocer el dolor y la angustia ya pertenecía a una élite distinta, a un rango superior.

Esto hizo que milagrosamente no cayera y quedara colgando en la parte inferior de la barbilla, justo al borde del abismo, en el sitio donde debía decidir su futuro; aunque a veces no veía la razón para tanta lucha, pero siempre hay algo que sin distingo de materia nos hace aferrarnos a la vida y la gota no era la excepción...

…Mientras esperaba a que le abrieran aquella puerta, María recorrió el lugar con la mirada; vio la soledad de las calles, oyó el sonido del agua golpeando el asfalto y formando pequeñas coronitas diamantadas a lo largo de este; a lo lejos escuchó el ladrido de algún perro vagabundo como queriendo gritarle al mundo su gelidez en aquella noche; y detuvo la mirada en aquella puerta, la más vieja, destartalada y lúgubre de esa zona. Era una puerta de madera, carcomida por el paso del tiempo y por uno que otro comején que debió tenerla por casa en alguna época hasta que ya ni para eso sirvió.

Y no pudo más.

Respiró profundamente, se tocó el vientre y sonrió; pero esta vez no lo hizo con tristeza ni con angustia, sino con amor y en paz. No esperó a que le abrieran la puerta y con decisión, esa que tanto le había faltado hasta ahora para afrontar su amor, dio media vuelta y se alejó por esas calles solas bailando sobre coronitas de diamante.

…La gota se aferró tanto a la vida que no cayó al fango sino que se deslizo suavemente por el cuello de María, y a cada centímetro que avanzaba se diluía en su piel fundiéndose con ella en una extraña forma de no perder la vida, porque con cada segundo de su zigzagueante recorrido, con su pequeña y hasta insignificante existencia, contribuía a darle vida a algo superior, algo magnífico, y fue feliz.

Náufrago

Otra vez vacía.

Juan dejó caer la atarraya dentro de la canoa y la miró largamente. En realidad no la veía. En realidad no quería ver, oír ni entender nada en ese momento.

Se sentó lenta, muy lentamente en el borde de la canoa; apoyó los codos en las rodillas, levantó los puños y colocó suavemente la cabeza entre sus manos. Levantó los ojos y, en el horizonte, más allá de sus pestañas y debajo de sus cejas, percibió la luz grisácea del amanecer.

Sin moverse miró el río, estaba quieto, como él. Perecía que aquellas aguas no corrieran, parecían no seguir su rumbo natural, pero a Juan no le importó.

Total, ¿a quién carajos le importaba lo que él pensara o dejara de pensar?, pero pensó.

Creatividad Vs Tecnología (II)

Antes que nada debo dar las gracias a todos aquellos que como Adela, Saudy, Ana María, entre muchos otros que aunque no menciono para no alargarme en elogios pero a quienes tengo muy presentes, me han enviado sus comentarios, les estoy muy agradecido y los invito a que me sigan acompañando en esta aventura.

Hoy, por lo intrincado del tema y por las diversas opiniones que ha generado, me he visto en la necesidad de complementar un poco mi columna anterior sobre Creatividad y Tecnología, por lo que debo especial agradecimiento a El Fénix y a Luis Alejandro Forero por sus anotaciones.

Lo primero que debo hacer es una corrección en cuanto a la afirmación de que "La creatividad ha existido siempre, la tecnología no", ya que la misma, vista tal como está redactada, es una idea falsa, descabellada; ya que la tecnología ha acompañado al hombre casi desde el principio de los tiempos, y aunque esa no fue la idea al momento de su redacción, como se verá más adelante, sí debo hacer algunas precisiones al respecto.

Siendo así, veamos una ampliación de los términos a los cuales hace referencia la columna en discusión, los cuales son: Tecnología, Creatividad y Televisión "Digital".

El término tecnología es una palabra compuesta formada por dos raíces griegas, tekhne (τεχνη 'arte, técnica u oficio') y logos (λογος 'palabra, discusión, razonamiento'); por tanto, tecnología es el estudio o ciencia de los oficios. Aunque hay muchas tecnologías muy diferentes entre sí, es frecuente usar el término en singular para referirse a una cualquiera de ellas o al conjunto de todas.

Es así como podemos apreciar en los siguientes ejemplos algunas de las tecnologías más antiguas conocidas:

Las armas y
herramientas de piedra: Hechas de piedras toscamente fracturadas, fueron usadas por los primeros homínidos hace más de 1.000.000 de años en África. Las armas permitieron el auge de la caza de animales salvajes, ventajosa para la alimentación por su mayor contenido en proteínas. Las herramientas facilitaron el troceado de los animales, el trabajo del cuero, el hueso y la madera produciendo los primeros cambios sustanciales de la forma de vida. (Michael Andrews, El nacimiento de Europa, Edit. Planeta, España, 1992, ISBN 84-320-5955-2)

El encendido de fuego: Aunque el fuego fue usado desde tiempos muy remotos, no hay evidencias de su encendido artificial, seguramente por fricción, hasta alrededor de 200.000 aC. El uso del fuego permitió: protegerse mejor de los animales salvajes, que invariablemente le temen; prolongar las horas de trabajo útil, con el consiguiente incremento de relación social; migrar a climas más fríos, usándolo como calefacción para las moradas; cocinar los alimentos, haciéndolos más fáciles de digerir y masticar. A esta última característica atribuyen algunos antropólogos la modificación de la forma de la mandíbula humana, menos prominente que la de los restantes primates. (V. Girdib Childe, Los orígenes de la civilización, Fondo de Cultura Económica, México, 1954, cap. V.)

El c
ultivo del trigo: Alrededor del 8.500 aC, en el Creciente Fértil. La gran productividad de la agricultura disminuyó el tiempo empleado en las tareas de alimentación y facilitó el almacenamiento de reservas, permitiendo un gran aumento de la población humana. Las prácticas agrícolas desalentaron el nomadismo, dando así origen a las ciudades, lugar donde se produjo la división social del trabajo y el consiguiente florecimiento de las tecnologías.

Por otro lado, podemos definir que Creatividad, denominada también
inventiva, pensamiento original, imaginación constructiva, pensamiento divergente (En Psicología: El pensamiento divergente es una actividad contenida en otra función del intelecto humano llamada imaginación, realizando algo nuevo desde cero, o lo mismo, de una manera distinta) ... pensamiento creativo, es la generación de nuevas ideas o conceptos, o de nuevas asociaciones entre ideas y conceptos conocidos, que habitualmente producen soluciones originales.

Los tres grandes sentidos del concepto:

Acto de inventar cualquier cosa nueva (
ingenio).
Capacidad de encontrar soluciones originales.
Voluntad de modificar o transformar el mundo.

La creatividad emana por tanto de la
fantasía y la imaginación, liberándose de la conformidad y de lo convencional, para llenar los vacíos que la mente lógica no es capaz de llenar, de pensamientos e ideas más allá de la realidad, trayendo el futuro cada día. (http://es.wikipedia.org/wiki/Creatividad)

Por último, ampliemos el concepto de Televisión Digital, o mejor aún, Televisión Digital Terrestre, para lo cual apelamos a la
Comisión Nacional de Televisión de Colombia en su página de Internet, en la cual señala que: "En la televisión radiodifundida la señal se distribuye de manera analógica. El transporte de esta señal hasta los hogares ocupa muchos recursos, uno de ellos, el Ancho de Banda en el Espectro Electromagnético. Esto quiere decir que una señal de televisión en Colombia (como las emitidas por los canales Uno, Señal Colombia Institucional, Señal Colombia Cultural, RCN, Caracol y City Tv., entre otros), ocupa un ancho de banda de 6 Mhz en el Espectro Electromagnético.
Con la entrada de la era digital, estos parámetros analógicos se representan por números, en un sistema de base dos, es decir usando los dígitos '1' y '0'".

Habiendo definido entonces mucho más a fondo los términos de debate, quiero entrar a enmarcarlos en lo verdaderamente importante: ¿el por qué la creatividad no puede estar supeditada a un medio tecnológico? o, entendido de otra manera, ¿por qué el hecho de que exista una "Televisión Digital Terrestre" no nos debe importar como CREADORES de contenidos de esa televisión, de ese medio tecnológico?, ya que el mismo sigue siendo un simple instrumento con el cual, como seres humanos, somos nosotros los encargados de definir la finalidad, los objetivos y los resultados que queremos alcanzar con el mismo.

Ahora dejaré, no mis ideas, ya que creo que lo importante en este caso es el debate y la diversidad de opiniones; sino la de algunos de los más importantes estudiosos sobre el tema:

Freddy Varona Domínguez, en su monografía "La cultura humanista y los logros científico-tecnológicos" expone que: "En los años 70 del siglo XX, muy ligado al concepto ciencia, se forma el de tecnología, (Sáez, 1981; Layton, 1989) de la cual se han configurado no pocas definiciones. Una de las más difundidas es la de vertiente aplicada de la ciencia. Con una conexión entre sí hoy difícil de debilitar, ambas recorren un camino que resulta interesante valorar a través del humanismo…

En sentido general, la ciencia y la tecnología se hacen acompañar por el aumento de la
calidad de vida dado por el mejoramiento de la salud, el alargamiento de la duración de la existencia humana, el incremento del tiempo ligado al reforzamiento de las intenciones de ocuparlo en el desarrollo físico y espiritual, conjugado con la recreación y el tiempo libre, el surgimiento de nuevas formas de distracción, el incremento del cultivo del intelecto, la eliminación de las barreras de comunicación, el logro de desplazamientos más veloces, entre otros aspectos. Visto el asunto de tal modo, los logros científicos y tecnológicos no deben constituir un fin en sí mismo, sino un medio para promover el desarrollo humano, sobre todo equitativo. (Martínez, 2003)…

Subrayar la esencia humanista de la ciencia no significa verla pura y noble (Tarazona, 2003) para propiciar la asociación de sus malas consecuencias exclusivamente a los políticos y a los industriales. De tal modo, el enjuiciamiento moral no está dirigido a la ciencia en sí, sino a sus usos y aplicación, es decir, la tecnología".

Rodrigo Zalaquett por su parte señala:

"Los medios audiovisuales se han tomado el poder, la 'civilización de las imágenes' ó 'la barbarie de las imágenes', la vivimos a diario, la vida cotidiana del hombre del siglo XX, ha sido trastornada, sus relaciones sociales se han modificado y su formación cultural se ha enriquecido y al mismo tiempo contaminado, gracias a este flujo continuo de mensajes audiovisuales (Virgilio Tosi,1993), en efecto, estamos siendo bombardeados incesantemente por sonidos e imágenes cada vez mas sofisticadas y delirantes".

"Una diferencia importante entre artes, ciencias y tecnologías o técnicas, es su finalidad. La ciencia busca la verdad (buena correspondencia entre la realidad y las ideas que nos hacemos de ella). Las artes buscan el placer que da la expresión y evocación de los sentimientos humanos, la belleza de la formas, los sonidos y los conceptos; el placer intelectual. Las tecnologías son medios para satisfacer las necesidades y deseos humanos. Son funcionales, permiten resolver problemas prácticos y en el proceso de hacerlo, transforman el mundo que nos rodea haciéndolo más previsible, crecientemente
artificial y provocando al mismo tiempo grandes consecuencias sociales y ambientales, en general no igualmente deseables para todos los afectados (J. P. Guilford, La naturaleza de la inteligencia humana, Edit. Paidos, Buenos Aires (Argentina), 1977)".

"La elección, desarrollo y uso de tecnologías puede tener impactos muy variados en todos los órdenes del quehacer humano y sobre la naturaleza. Uno de los primeros investigadores del tema fue
McLuhan, quien planteó las siguientes cuatro preguntas a contestar sobre cada tecnología particular (Marshall McLuhan y B. R. Powers, La aldea global. Transformaciones en la vida y los medios de comunicación mundiales en el siglo XXI, Edit. Planeta-Agostini, Barcelona (España), 1994, ISBN 84-395-2265-7, p. 26):

¿Qué genera, crea o posibilita?
¿Qué preserva o aumenta?
¿Qué recupera o revaloriza?
¿Qué reemplaza o deja obsoleto?"

"Históricamente las tecnologías han sido usadas para satisfacer necesidades esenciales (alimentación, vestimenta, vivienda, protección personal, relación social, comprensión del mundo natural y social), para obtener placeres corporales y estéticos (deportes, música,
hedonismo en todas sus formas) y como medios para satisfacer deseos (simbolización de estatus, fabricación de armas y toda la gama de medios artificiales usados para persuadir y dominar a las personas)".

"A pesar de lo que afirmaban los
ludditas, y como el propio Marx señalara refiriéndose específicamente a las maquinarias industriales, (E. F. Schumacher, Lo pequeño es hermoso, H. Blume Ediciones, Madrid (España), 1978, Capítulo I, ISBN 84-7214-115-2) las tecnologías no son ni buenas ni malas. Los juicios éticos no son aplicables a las tecnologías, sino al uso que hacemos de ellas: un arma puede usarse para matar a una persona y apropiarse de sus bienes o para salvar la vida matando un animal salvaje que quiere convertirnos en su presa".

Ahora bien, queda en nosotros qué uso queremos darle a nuestra futura nueva arma: La Televisión Digital Terrestre.

Creatividad ¿Vs? Tecnología

La ciencia avanza cada día más, hasta el punto de hacernos sentir inmersos en un torbellino de ideas, conceptos y actitudes que no alcanzamos a comprender pero que de todas maneras nos arrastra sin saber cómo, por qué, ni hacia dónde. ¡Ah!, y como si fuera poco, justo cuando parece que nos empezamos a familiarizar con la última técnica y sus conceptos... ¡PLAF!, nos la cambian y otra vez vuelva a empezar.

Y eso no es todo, ahora también existen variantes al respecto. Entremos aquí a hablar ya de nuestro asunto, la televisión. Hace unos años el término "digital", hablando de televisión y sobre todo en Latinoamérica, no existía, no nos decía nada. Pues bien, ahora resulta que todo gira, o debe girar, en función de lo "digital"; eso dicen unos. Otros dicen que no, que por ahora lo mejor es seguir con el formato "análogo", que eso del digital se deje para después porque es muy costoso y muy pocos de nuestros países tienen cómo ponerse a la altura de la era digital. Pero lo preocupante, hablando de las variantes, es que mientras unos y otros se ponen de acuerdo sobre lo digital y lo análogo, los que ya han superado esa etapa ahora discuten es sobre si el "Sistema Digital" debe ser "unificado" o si se continúa con el "sectorizado". Es decir, y a costa de parecer repetitivo, la ciencia avanza y no sabemos cómo, ni hacia, ni hasta dónde va a llegar. ¿Lo peor?, no sabemos cómo, ni hacia, ni hasta dónde debemos llegar nosotros.

Ahora, ¿tiene algo que ver la creatividad con la tecnología?

Desde el punto de vista del uso de unos recursos físicos como apoyo a ella, sí, es importante; pero, ¿son la base fundamental para el desarrollo de ésta?, definitivamente no. Entonces lo fundamental para quienes hacemos televisión no debe ser el sistema o el formato con el cual trabajemos, sino más bien la forma en cómo hacemos televisión. En la columna anterior hice referencia al fin que deben buscar los medios, a sus objetivos de entretención, información, educación y creación de valores. Eso es lo importante.

La creatividad ha existido siempre, la tecnología no. La creatividad no debe estar supeditada a las herramientas tecnológicas, la relación es al contrario. Por eso, mientras los técnicos siguen discutiendo sobre formatos y sistemas, sobre digital y análogo, sobre unificación o PAL, SECAM, NTSC, etc.; nosotros sigamos creando, sigámosle dando vida a un medio de oferta ilimitada.

Por hoy no escribiré más. Hoy he hablado sobre la relación entre creatividad y tecnología, muy superficialmente, eso lo sé. Pero ello no es gratuito. He dicho, entre otras cosas, que la tecnología debe ser una ayuda para el desarrollo de la creatividad y estoy convencido de tal verdad, es así como hoy deseo recurrir a su uso.

Internet se ha convertido en un gran medio de información, hoy quiero que entre nosotros se vuelva un medio de comunicación. He sentado las bases para conversar sobre un tema, ahora quiero que ustedes, quienes pacientemente me leen, opinen sobre él.

Tecnológicamente hablando, hace algunos años tampoco se hablaba de "interactivo", refiriéndose específicamente a un medio de información, hoy ya es común. Pues si es tan común sería un desperdicio no aprovecharlo, sería una grave mutilación a la creatividad, a esa creatividad que nos transforma y nos hace diferentes; así pues, amigos míos, espero sus ideas.

La semilla de la comunicación está puesta, esperaré sus frutos.

El fin justifica los medios

Cuando a finales de los años 40 se emitió por primera vez una señal de algo que se llamó Televisión, hija de la radio y el cine, nadie supo hasta dónde llegarían sus pasos.

En ese entonces La Radio era ya madura, reina y señora del espacio electromagnético, El Cine ya tenía sus bases construidas y se desarrollaba cada día más buscando su propio espacio pero... ¿Y la Televisión? Nada, ahí empezando, pero para dónde, para qué. Los llamados "Medios de Comunicación", y digo llamados porque últimamente este apelativo está empezando a ser rebatido, surgieron de un afán científico por dominar y transformar el sonido y la imagen para poder llegar a otros a informarles, contarles, decirles cosas. Ese primer objetivo se cumplió a la perfección pero... informar, contar, decir cosas, ¿cuáles cosas?

Cuando el objetivo meramente científico se cumplió, sus consecuencias sociales "pidieron pista" y empezaron a reclamar un objetivo específico también para ellas, fue entonces cuando los estudiosos empezaron a buscarle un propósito a esa herramienta maravillosa de información y entretenimiento; Pero a la par de ellos también comenzaron otros, los "comerciantes", y desde entonces los unos y los otros reclaman para sí el beneficio de la "caja mágica", solo que no se han dado cuenta de que ese hermoso instrumento necesita de todos para vivir, que solo cuando ambos se pongan de acuerdo se logrará el equilibrio esencial y fundamental para que ese invento científico sea realmente el rey de los medios.

Medio, que según el Pequeño Larousse (mi diccionario favorito) es, entre otras cosas: "Circunstancia o personas entre las que se vive // Conjunto de circunstancias o condiciones físicas y químicas exteriores a un ser vivo y que influyen en el desarrollo y en las actividades fisiológicas del mismo // Caudal, fortuna, bienes // Dícese de lo que es común o que tiene las características propias de una comunidad //…". ¿Le parece que alguna de estas definiciones se puede aplicar al "medio" de comunicación que es la Televisión?, Porque si no se ajustan a lo que usted busca le tengo dos más tomadas de la misma sección: "Cualquiera de las substancias utilizadas para el cultivo de bacterias u otros organismos // Diligencia que tiene por objeto la consecución de un fin // …".

¿Cuál de las dos prefiere? Temeroso, espero que opte por la segunda, y digo temeroso porque todo depende del fin que usted quiera conseguir. Ahora bien, ¿por qué no unimos su objetivo con el mío?, cualquiera que ellos sean, y simplemente tratamos de conseguir una televisión más justa, equitativa y viva.

Justa en la medida en que utilice el poder que tiene, no sólo para vender, sino también para brindar algo más profundo a la conciencia y al espíritu del ser humano.

Equitativa para que les dé a todos las mismas oportunidades de educación, información, entretenimiento, vanalidad, risa y llanto que todos necesitamos y que merecemos por igual sin importar la franja a la que las estadísticas del rating y el mercadeo nos marginen.

Viva para que comprenda de una vez por todas que no es un simple electrodoméstico que ocupa un rincón de la casa sino que ya es, y siempre lo ha sido pese a todo, un miembro más de la familia; un ser que influye en las opiniones, las relaciones y el intercambio de ideas, sensaciones y pensamientos de cada uno de nosotros, de todos nosotros, y que por ello no es nuestra enemiga ni la intrusa que entra en nuestros hogares a robarse nuestra intimidad y nuestra relación de pareja y de familia, porque precisamente en la medida en que TODOS entendamos lo maravilloso que puede llegar a ser y dejemos la mezquindad y la disputa entre el mercadeo, las franjas, el rating, la cultura o la incultura, lo bueno y lo malo y nos entreguemos de lleno a ella en cuerpo y espíritu sabremos degustarla como se degusta un buen vino, como se disfruta un atardecer, un buen cuadro o hasta un día de sol: con una sencilla sencillez. Pero esto sólo se logrará cuando la hagamos como se hace un buen vino, un atardecer, un buen cuadro o hasta un día de sol: con grandeza, sin roñosería. Sólo me resta decir, para concluir nuestra charla por el día de hoy, y ya que hablamos de medios, que el objetivo, o mejor dicho, "El fin… justifica los medios".